Miércoles, 24 de junio de 2009… las 23:00 es la hora exacta.
Después de un año entero, vuelven las fechas más esperadas para los sorianos… un año del cual los primeros seis meses los pasas rememorando las fiestas anteriores y los siguientes seis ansiando la llegada de las siguientes.
Es ley de vida para esa pequeña ciudad, cuyas fiestas de San Juan no dejan a nadie indiferente.
Y ahí están otra vez… y a pesar de los
Y puedo visualizar, a las autoridades en los balcones del Ayuntamiento, y al jurado, no sé de qué cuadrilla, pronunciando ese emotivo discurso, el pregón, que la mitad de la plaza no logra escuchar pero, a pesar de ello, a su fin gritará: ¡¡VIVA SORIA!! ¡¡VIVAN LAS FIESTAS DE SAN JUAN!! Todos ellos alegres de saber que al día siguiente, tras disfrutar de
Ayer Soria fue (y lo aseguro sin verlo) un foco de alegría, de música, de fiesta, de alcohol, de romances de usar y tirar, y, sobretodo, de energía para seguir disfrutando, día tras día, noche tras noche, hasta la triste despedida el Lunes de Bailas por la noche con el emotivo Adiós, adiós San Juan.
Cinco días y seis noches, ninguno desperdiciable, susceptibles de ser disfrutados con todos los sentidos.
Por mi parte me duele, como si me hubiesen arrancado una parte del alma, el no poder estar allí ahora mismo. Lamento no tener en estos momentos una resaca de mil demonios que pronto se curase con más alcohol. Siento no poder estar de camino a Valonsadero en estos instantes para ver la espectacular salida de los toros mientras me deshago en sudor bajo un sol de justicia.
Pero mañana celebraré mi regreso triunfal en pleno auge del Viernes de Toros, el gran desmadre, EL día. Único. Por fin salgo de mi cueva y abro las alas para volar hacia Soria… imparable.
yo también quiero fiestaaaa
ResponderEliminaraunque hasta Pilares todavía queda mucho
y actualizarás, ya lo verás :P